Mejora de las capacidades y de la inserción laboral en la UE

Youth@Work forma parte de una iniciativa más amplia de la UE denominada Youth on the Move dentro de la Estrategia UE 2020, una agenda de objetivos y crecimiento aprobada por la Comisión Europea y los Estados miembros de cara a la próxima década.

Su objetivo es mejorar las capacidades de los jóvenes y aumentar sus oportunidades de inserción laboral, ayudar a los jóvenes europeos a encontrar empleos sostenibles y de calidad y promover el espíritu emprendedor entre la juventud.

Uno de los resultados tangibles de esta iniciativa es la próxima jornada que se celebrará en Zaragoza el próximo viernes 11 de mayo a partir de las 12.00 horas y hasta las 19.30 horas, que tendrá lugar el ‘Salón 2012 Educación, Formación y Empleo’, en el Centro de Tecnologías Avanzadas de Zaragoza.

La jornada, que cuenta con la colaboración de la Red EURES, incluirá cuatro talleres de trabajo (workshops) destinados a mejorar las capacidades de los jóvenes y aumentar sus oportunidades laborales: ‘Prácticas y Voluntariado’, ‘Jóvenes y Empresa’, ‘Trabajo en la Red’ y ‘Juventud en Movimiento’.

El evento contará, entre otras, con las intervenciones de José Miguel González Santos, director de Universia; Carolina Álvarez, directora del departamento de formación y empleo de la Confederación de Empresarios de Aragón (CREA); Pilar Andrade, presidenta de la Asociación de Jóvenes Empresarios de Aragón (AJE Aragón); o Teresa Vieitez, Consejera de Eures.

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PYMES y jóvenes, una alianza estratégica

El paro ya se ha convertido en la principal preocupación de los españoles y su virulencia está lacrando el devenir de la recuperación económica del continente europeo.  Los preocupantes datos sobre el desempleo juvenil marcarán la agenda de la Unión Europea para la próxima década; lo supimos a finales de 2009, cuando la Comisión presentaba la Estrategia 2020, una compleja batería de medidas que pretende convertir a Europa en una economía aún más competitiva, inclusiva y respetuosa con el Medio Ambiente a través de 7 iniciativas emblemáticas. Una de estas iniciativas es “Youth on the Move” (Juventud en movimiento) destinada a buscar soluciones al lastre del paro entre los jóvenes europeos.

Según la Comisión Europea, 5 millones de ciudadanos europeos entre 18-24 años están buscando un empleo. El paro juvenil es aún más preocupante en países como Lituania, Eslovaquia y Grecia, con una tasa del 30% y más aún en España o Letonia, donde la cifra asciende hasta el 40%. El perfil formativo de este sector es eminentemente bajo, lo que sumado a su poca experiencia profesional incrementa su dificultad de inserción en el mundo laboral.

“Youth on the Move” pretende promover la movilidad transnacional de los jóvenes europeos fomentando estancias en el extranjero y reformas en los Gobiernos nacionales de los 27 para robustecer el crecimiento del empleo juvenil. Medidas bonitas en el papel pero que habrá que ver cómo se desarrollan en la práctica.

Youth @ Work es un programa dentro de esta iniciativa que pretende crear vínculos entre las PYMES y los jóvenes:

La iniciativa tiene como objetivo vincular a jóvenes y PYMEs, por un lado para animar a las pequeñas y medianas empresas a contratar a jóvenes, y por otro, para promover el trabajo en las PYMEs como opción profesional o como un trampolín para los jóvenes interesados ​​en convertirse en empresarios.

Las Pequeñas y Medianas Empresas son responsables del 80% de los contratos de nueva creación en todo el territorio de la Unión y están llamadas a jugar un papel fundamental en la recuperación económica del continente.


Futuro del presupuesto de la UE: menos objetivos, más resultados

La Unión Europea inició en el año 2010 las conversaciones y reuniones técnicas para empezar a debatir dónde irá el dinero comunitario cuando finalice el año 2013. Por ahora, y al menos hasta el año 2020, la UE funciona mediante un marco financiero de 7 años en el que se agrupan las categorías de gasto y se establece un techo de gasto anual. El marco financiero para el periodo 2014-2020 ya empieza a vislumbrarse, y Bruselas ya reconoce abiertamente que redactará unos presupuestos menos ambiciosos pero más efectivos.  La UE reconfigura el presupuesto europeo con el objetivo general de concentrar esfuerzos y obtener resultados más tangibles.

Ayuda oficial al desarrollo

El declive de la Unión Europea como actor mundial es una realidad que se ha acelerado con la crisis financiera internacional. Pero si hoy por hoy ejerce un liderazgo del que se siente orgullosa, es el de ser el primer contribuyente a nivel mundial en términos absolutos de ayuda oficial al desarrollo. La UE y los Veintisiete son el primer donante a nivel mundial. Sin embargo,  esto no ha repercutido en la proyección de la UE como actor con capacidad de acción, decisión y persuasión en la escena internacional. Muy al contrario, se ha visto relegada al papel de observador pasivo en situaciones tan trascendentes como las negociaciones con Irán para frenar su programa de enriquecimiento de uranio o el proceso de paz entre Palestina e Israel. La primavera árabe también ha servido para que la Política Europea de Vecindad extraiga valiosas lecciones: si se niega a mantener relaciones fluidas con regímenes carentes de libertades como la Cuba de Raúl Castro, no puede mantener un acuerdo de asociación avanzado con regímenes como la Libia de Gadaffi.  Lo cierto es que, fruto de estas reflexiones, y en un contexto financiero complicado, Bruselas ha decidido reducir el número de países destinatarios de su política de Cooperación al desarrollo y vincularla al nivel de democracia y derechos humanos en los países beneficiarios.

Los 7 años que transcurren de 2014 a 2020 se destinarán a menos proyectos en menos países, un programa menos ambicioso que focalizará la acción para alcanzar resultados más palpables.

Los países sombreados son los que reciben asistencia financiera de la UE Fuente: Comisión Europea

 

¿A qué países afectará?

En este sentido, parece que países como Brasil, Rusia o India dejarán de recibir financiación europea para proyectos de ayuda al desarrollo por considerar que cuentan con los recursos propios suficientes para actuar por sí mismos en la lucha contra la pobreza. No le falta sentido práctico a esta propuesta, ya que resulta paradójico que los ya emergidos BRICs reciban asistencia financiera de la UE cuando han sorteado la crisis financiera internacional mucho mejor que el viejo continente. Y esto también pretende dar un golpe de efecto a la doble baza que juegan diversos países como China, que saben explotar su condición de gran potencia cuando les interesa pero exprimen la lógica de país en vías de desarrollo tan rápido como les conviene.

Más cambios: la Política de Cohesión

La Política Regional de la UE se traduce en 3 ejes: el Fondo Europeo de Desarrollo Regional, el Fondo Social Europeo y el Fondo de Cohesión. Las 271 regiones de la UE se han ido beneficiando progresivamente de estos fondos de cohesión, que poco a poco han ido demandando mayor cuota en el presupuesto comunitario. De 2007 a 2013 se han destinado unos 50.000 millones de euros anuales a la Política de Cohesión de la UE, lo que representa un 35,7% del gasto total comunitario en esos siete años.

Pero el borrador de la reforma de la Política de Cohesión a partir de 2014 ya daba señas de que el presupuesto se concentraría lo máximo posible para conseguir mayor impacto con cada una de las inversiones, y añade un requisito: sólo se destinará dinero a los proyectos que contribuyan a la creación de empleo y al crecimiento diseñado en la Estrategia 2020.

Bruselas prevé 3 tipos de regiones en función de su PIB: las regiones de convergencia, que están por debajo del 75% del PIB de la media de la UE y concentran la mayor parte de los esfuerzos (reciben el 80% del presupuesto de la Política de Cohesión y en España son Galicia, Extremadura, Castilla-La Mancha y Extremadura); las regiones de competitividad, el grueso de regiones europeas, unas 170, y reciben el 16% del presupuesto; por último se encuentran las regiones más ricas, beneficiarias del 2,5% del presupuesto y en las que se fomenta la cooperación territorial.  Así clasificó Bruselas las regiones españolas para el periodo 2007 – 2013:

Fuente: Comisión Europea

¿Cómo afectará a España?

España ha sido el segundo país que más fondos de cohesión ha recibido en el marco presupuestario 2007-2013, después de Polonia. Pero la incorporación de los países del Este y el llamado ‘milagro español’ eran ya un preludio de que muy pronto nuestro país iba a dejar de recibir más dinero del que aporta.

La mala noticia llegó a finales de 2010, cuando la Comisión Europea informó de que Galicia, Castilla-La Mancha y Andalucía iban a dejar de ser objetivo prioritario de la Política Regional de la UE en 2014 al rebasar ligeramente el 75% del PIB medio comunitario y que únicamente Extremadura mantendría este status de cara a los próximos presupuestos.

Las oficinas regionales españolas en Bruselas se coordinaron inmediatamente y redactaron una posición común en la que lamentaban las nuevas directrices. Pero este trabajo rápido y coordinado no evitó esta nueva clasificación, aunque las presiones que recibió la Dirección General de Política Regional desde todos los frentes fructificaron en una nueva medida que creaba un nuevo tipo de regiones, denominadas en transición, que seguirán recibiendo fondos gradualmente hasta equipararse al porcentaje medio de riqueza europea.

En próximos posts analizaremos más aspectos de la UE que surgirá de los presupuestos 2014-2020 en sectores estratégicos clave como la Agricultura o la Política Exterior.