El inevitable camino hacia la Europa de las 3 velocidades

España cumple el 25 aniversario de su entrada en la Unión Europea en uno de los años más difíciles de la historia del euro. La sede de las Instituciones Europeas en Madrid acogió ayer un debate en el que se analizaron los puntos débiles del proyecto europeo y se vislumbraron las posibles salidas a los retos a los que se enfrenta el continente. En el encuentro intervinieron los eurodiputados José Manuel García-Margallo (PP) y Enrique Guerrero (PSOE), el profesor del IE Business School Fernando Fernández y el periodista del diario ‘El País’ Miguel Ángel Noceda.

Bruselas vivió una jornada marcada por la propuesta de creación de eurobonos por parte de la Comisión Europea y por los malos resultados en la emisión de deuda alemana, que no consiguió demanda suficiente para vender a los inversores los 6.000 millones de euros que se había fijado de objetivo. En este marco, los ponentes coincidieron en la irrevocable senda a la que parece destinado el futuro de la integración europea: una Europa a tres velocidades (no dos, como se viene planteando desde el Tratado de Maastricht), cuyo funcionamiento englobaría a los países en 3 categorías diferentes:

–          Los países que no pertenecen al euro

–          El núcleo duro, integrado por países como Alemania, Holanda o Finlandia

–          El núcleo blando, con los países de menor disciplina fiscal

Los ponentes afirmaron conocer de primera mano la existencia de un plan liderado por Ángela Merkel y Nicolás Sarkozy sobre la viabilidad de sacar adelante esta división económica de los Veintisiete en diferentes “ligas”, y aunque se reconoció que ya hoy en día la UE forma un agregado de países muy heterogéneo, mostraron su preocupación por la incapacidad de Bruselas de dar respuesta a la crisis, dando la impresión de falta de solidaridad entre sus miembros y dando marcha atrás en la marcha del proyecto europeo.

Viñeta de Forges en el diario 'El País' 18/11/2011

La ‘tragedia griega’

A pesar de representar sólo el 2% del PIB europeo, la situación que padece Grecia es la que está arrastrando a la eurozona al borde del colapso con ataques especulativos a su moneda y a sus países miembros en un efecto parecido al juego del dominó. Los ponentes predijeron que la capacidad de Grecia para financiarse seguirá mermada y será necesario plantear un tercer rescate (que el eurodiputado García-Margallo cifró en unos 130.000 millones de euros). Esto plantea un futuro negro para Grecia y hace insostenible su permanencia en el euro ya que, según el eurodiputado Enrique Guerrero, un informe filtrado del FMI prevé para Grecia una deuda pública del 180% hacia el año 2018. Con estas perspectivas, afirmó que “el euro tal y como lo conocemos ha muerto. La Unión monetaria ha dejado de funcionar y habrá que reinventarla”.

3 frentes ciudadanos adversos

En coyunturas económicas complicadas como la actual, el nivel de descontento social hacia los gobiernos de turno se multiplica. Sumado a esto, y según el profesor Fernando Fernández, la UE afronta tres frentes ciudadanos adicionales que harán más difícil solventar con nota el camino hacia la recuperación. Por un lado, el frente de los ciudadanos europeos del norte, cuyos gobiernos y medios de comunicación están alimentando la idea de que sus vecinos del sur les llevarán hacia la ruina económica asegurando que no les quedará otro remedio que empobrecer sus economías para sacar adelante a las más rezagadas; por otro lado, la hostilidad creciente de los ciudadanos europeos del sur hacia los del norte según va calando el sentimiento de estar sufriendo unos recortes sociales impuestos desde arriba, donde se cuestiona su propia capacidad de gestión. Ven a sus propios gobiernos rehenes de Ángela Merkel sin que les quede otra alternativa que cumplir su mandato. A esto se suma una dificultad añadida: el auge de partidos de extrema derecha en los parlamentos nacionales,  que ha evolucionado desde el populismo religioso xenófobo hacia un populismo antieuropeo.

El acto, teñido del pesimismo fruto de la complicada etapa económica que atraviesa el continente, dejó la sensación general de que el principal problema no es el económico, sino la falta de voluntad política de los líderes de la Unión. La cesión de soberanía es el verdadero escollo y supone la llave que permitiría a la UE sortear la crisis con menores costes. El debate va más allá de la creación de eurobonos; debe trasladarse hacia una verdadera voluntad de crear un espacio político y económico sostenible en el tiempo.

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PYMES y jóvenes, una alianza estratégica

El paro ya se ha convertido en la principal preocupación de los españoles y su virulencia está lacrando el devenir de la recuperación económica del continente europeo.  Los preocupantes datos sobre el desempleo juvenil marcarán la agenda de la Unión Europea para la próxima década; lo supimos a finales de 2009, cuando la Comisión presentaba la Estrategia 2020, una compleja batería de medidas que pretende convertir a Europa en una economía aún más competitiva, inclusiva y respetuosa con el Medio Ambiente a través de 7 iniciativas emblemáticas. Una de estas iniciativas es “Youth on the Move” (Juventud en movimiento) destinada a buscar soluciones al lastre del paro entre los jóvenes europeos.

Según la Comisión Europea, 5 millones de ciudadanos europeos entre 18-24 años están buscando un empleo. El paro juvenil es aún más preocupante en países como Lituania, Eslovaquia y Grecia, con una tasa del 30% y más aún en España o Letonia, donde la cifra asciende hasta el 40%. El perfil formativo de este sector es eminentemente bajo, lo que sumado a su poca experiencia profesional incrementa su dificultad de inserción en el mundo laboral.

“Youth on the Move” pretende promover la movilidad transnacional de los jóvenes europeos fomentando estancias en el extranjero y reformas en los Gobiernos nacionales de los 27 para robustecer el crecimiento del empleo juvenil. Medidas bonitas en el papel pero que habrá que ver cómo se desarrollan en la práctica.

Youth @ Work es un programa dentro de esta iniciativa que pretende crear vínculos entre las PYMES y los jóvenes:

La iniciativa tiene como objetivo vincular a jóvenes y PYMEs, por un lado para animar a las pequeñas y medianas empresas a contratar a jóvenes, y por otro, para promover el trabajo en las PYMEs como opción profesional o como un trampolín para los jóvenes interesados ​​en convertirse en empresarios.

Las Pequeñas y Medianas Empresas son responsables del 80% de los contratos de nueva creación en todo el territorio de la Unión y están llamadas a jugar un papel fundamental en la recuperación económica del continente.


Max Otte aconseja una salida ordenada de Grecia, Portugal y España del euro

El alemán se encuentra en España presentando su nuevo libro, ‘Frenad el desastre del euro’, que se ha colado entre los más vendidos en Alemania. Su formato recuerda al “Indignaos” de Hessel ya que lo convierte en un libro fácil y rápido de leer, consta de 64 páginas y cuesta apenas 6 euros. 

En 2006, Max Otte vaticinaba la crisis que acechaba a Europa en su libro ‘¡Que viene la crisis!’. Sus augurios se han caracterizado por predecir un futuro complicado a corto plazo para el viejo continente. Y ayer, en la presentación del nuevo libro en la Fundación Rafael del Pino, se vanagloriaba de que muchos de los que descartaban sus auspicios tuvieran hoy día que darle la razón. El clásico ‘I told you so’.

Y es que el día de la presentación del libro le vino como anillo al dedo para defender su línea argumentativa. El primer ministro griego planteaba la posibilidad de someter a referéndum la segunda parte del rescate griego, poniendo en jaque a la eurozona y la estabilidad del euro, lo que reafirma la teoría de Otte de que la salida de Grecia de la moneda única es la mejor solución para el país heleno y para la eurozona.

Max Otte pecó de cierta soberbia a la hora de comparar las economías europeas y hacer una distinción entre las del norte de Europa y las mediterráneas. Y se contradijo cuando alababa la solidaridad europea pero por otro lado se quejaba de que países como Alemania tuvieran que pagar rescates a países como Grecia. Rescates que, recordemos, se están financiando mediante préstamos que Grecia devuelve a sus vecinos europeos con los correspondientes intereses.

Los males de los PIGS arrastran a la eurozona

Max Otte centró su argumentario crítico en Grecia, Irlanda, Portugal y España. Italia, paradójicamente, se salvó. Criticó el “dumping impositivo” irlandés y cuestionó que un país como Irlanda recibiera ayuda financiera de países con una renta per cápita inferior como Alemania o Eslovaquia.

En lo que respecta a Grecia, lo definió como un ‘fail state’, un “estado faliido” que no funciona y que entró en el euro mediante fraudes y falseamiento de estadísticas. Cierto, pero no se debe cargar todo el peso sobre Atenas; la UE debe ser crítica porque este hecho era un secreto a voces en Bruselas.

Por último, valoró que el euro tampoco es una buena solución para España y Portugal. Según él, el euro ha propiciado la burbuja inmobiliaria española y permitido un “enorme endeudamiento privado”.

Una salida ordenada del euro

“¿Por qué se eleva de esta manera el caso de Grecia cuando sólo representa el 2,8% del PIB europeo?”, se preguntó Max Otte al inicio de su conferencia en la Fundación Rafael del Pino. A su juicio, la salida de Grecia del euro es “urgente” y sería tan beneficiosa para el país heleno como para los griegos.

Salir del euro daría la opción a estos países a devaluar sus monedas, hacer poco a poco su economía más competitiva y tomar las decisiones de política monetaria “de manera más democrática sin que interfiriese la UE”. Pero tras estos argumentos se vislumbra cierto elitismo que apuesta por contar en el euro únicamente con los países más fuertes.

Una democracia secuestrada

Una de las partes más interesantes de la conferencia fue el apartado dedicado a los mercados. “Nuestros gobiernos elegidos democráticamente están siendo extorsionados por los mercados financieros”, sentenció. “Los bancos se encuentran en la cúspide de su pirámide. No tienen un plan maestro, pero sí defienden sus intereses. La falta de regulación puede resultar peligrosa”.

Además, advirtió de que “mucha gente joven con talento ha desarrollado peligrosos juegos de casino”, que están ganando la batalla en un contexto como el actual y que, de seguir así, aspirarán a hacerse con la gestión de los sistemas de Seguridad Social, Educación y Sanidad de los estados.

El camino de salida a la crisis

Las recetas que expuso el ideólogo alemán para sortear la crisis se resumen en dotar de capital propio suficiente para todos los bancos y establecer limitaciones de tamaño en los mismos. Ninguno debería ser ‘too big to fail’ (demasiado grande para caer). Paradójicamente, la crisis ha promovido bancos más grandes.

Max Otte planteó la necesidad de que los europeos vuelvan a replantearse Europa, y abogó por una verdadera Constitución europea, un Parlamento Europeo con poderes más absolutos y una Comisión Europea elegida democráticamente.

El planteamiento de Otte, sin embargo, peca de simplista y poco riguroso. Abandonar la moneda única para países como Grecia o España entrañaría males incaculables. El diario ‘El País’, con el artículo “La increíble vuelta a la peseta” de Alejandro Bolaños, plantea lo que supondría esta posibilidad. Lectura obligada.